NORA ESTRADA

LATINO IN / LOS ÁNGELES

Con un tumor cerebral, un caso de asilo pendiente y 15 meses bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) la salvadoreña Sara Beltrán Hernández se reencontró con su madre tras 16 años de no verse.

La emotiva reunión se realizó este sábado en el Aeropuerto La Guardia, en Nueva York, a donde viajó la centroamericana luego de que un juez de Dallas le fijó el jueves una fianza de 15 mil dólares para salir en libertad.

El caso de la centroamericana llamó la atención a nivel nacional al conocerse que recientemente había sido diagnosticada con un tumor cerebral.

Esta tarde, Beltrán Hernández llegó a Nueva York y se reunió con su madre tras una evaluación médica que le permitió realizar el viaje desde Dallas a La Gran Manzana.

Eric Ferrero, vocero de Amnistía Internacional, comentó a través de un comunicado que la salvadoreña huyó de la horrible violencia de El Salvador.

“Y en vez de ser tratada con compasión mientras su caso de asilo era procesado, estuvo encarcelada por el Gobierno de Estados Unidos por más de 480 días, incluyendo el mes pasado, mientras sufría de un largo tumor cerebral sin tratamiento médico apropiado”, expresó Ferrero.

“Ahora está enfocada en pasar tiempo con su familia y obtener el tratamiento que necesita, y el resto de nosotros debemos centrarnos en cambiar cómo tratan a la gente que busca asilo en EU”.

LA PESADILLA

Sara Beltrán Hernández cruzó la frontera de México y Estados Unidos en noviembre del 2015 y le dijo a la Patrulla Fronteriza que venía huyendo de las amenazas de muerte que recibió de pandilleros en su pueblo natal.

Desde entonces, había estado encerrada en varias cárceles y centros detención con su caso de asilo pendiente.

El 10 de febrero, Beltrán Hernández colapsó en el Centro de Detención Prairieland, ubicado a más de una hora de Dallas.

Después fue transportada a un hospital, en donde le diagnosticaron un tumor en el cerebro de más de media pulgada de diámetro y la necesidad de una cirugía.

De acuerdo a DemocracyNow.org., tuvieron que pasar más de ocho días para que recibiera permiso de comunicarle a sus familiares sobre su estado de salud.

Su abogada pidió que la transfirieran a un hospital en la ciudad de Nueva York, cerca de donde vive su familia, pero le negaron la solicitud.

La semana pasada, de acuerdo a reportes, Beltrán fue regresada al centro de detención esposada en vez de ser transferida a otro hospital para ser operada, como al parecer le habían comunicado los trabajadores del Hospital Huguley.

Los médicos indicaron esta semana que el tumor de Beltrán no amenaza su vida, pero “podría seguir creciendo” y es necesario un monitoreo cercano y exámenes (MRI) regulares.