NORA ESTRADA

LATINO IN / LOS ÁNGELES

Además de nombrar Ciudad Santuario a Los Ángeles, los líderes angelinos crearon un fondo de 10 millones de dólares para apoyar legalmente a los inmigrantes que enfrentan deportación.

Los apoyos de la ciudad, impulsados por el alcalde Eric Garcetti y por el condado de Los Ángeles, encabezado por Hilda Solís, llegan en respuesta a una posible represión contra los inmigrantes sin documentos, la cual se espera durante la administración de Donald Trump, quien asumirá el poder el 20 de enero.

El alcalde Garcetti, la supervisora Solís, el fiscal Mike Feuer y el concejal Gil Cedillo también unieron los esfuerzos de los líderes filantrópicos para anunciar la creación del Fondo de Justicia de Los Ángeles.

La Junta de Supervisores del Condado de Los Ángeles se comprometió con tres millones de dólares, según la oficina de Solís.

Se espera que la ciudad agregue por lo menos un millón, y el resto del dinero será recaudado por grupos filantrópicos.

Sin embargo, todavía no está claro lo que los gobiernos de las ciudades pueden hacer para bloquear o incluso retrasar las deportaciones, que están bajo jurisdicción federal.

Durante su campaña, Trump amenazó con deportar a millones de personas y arremetió contra mexicanos y musulmanes, lo que provocó que crecieran el miedo y la incertidumbre entre los inmigrantes.

El presidente electo también prometió construir un muro en la frontera entre México y Estados Unidos, que eliminaría las acciones ejecutivas del presidente Obama.

Advirtió que, para presionar a los estados, retendría los fondos federales para castigar a las llamadas Ciudades Santuario, incluyendo Los Ángeles y Chicago, por sus políticas indulgentes contra la inmigración ilegal.

Más de un millón, de los 11 millones de inmigrantes estimados en el país en situación ilegal, viven en el condado de Los Ángeles, de acuerdo a información de Migration Policy Institute.

El jefe de policía de Los Ángeles, Charlie Beck, dijo que el departamento no tiene planes de involucrarse en ningún esfuerzo de deportación y que continuará con su política de no permitir a los policías detener a las personas únicamente para determinar su estatus migratorio.