LUIS LARA

LATINO IN / MONTERREY, MÉXICO

Si los inmigrantes mexicanos viven lamentables momentos de incertidumbre, miedo e indignación por las reiteradas amenazas de Trump, los mexicanos que nunca han emigrado ya están sufriendo las consecuencias de tales amenazas.

Y aquí les enlisto unas cuantas:

– Miles de empleos perdidos.

– Inversiones millonarias canceladas.

– La decepcionante decisión de una compañía automotriz con más de 90 años en México.

– El valor del peso por los suelos.

– Y la indignación inevitable de muchos por la ineptitud de los políticos mexicanos (esto último no es ninguna novedad, pero es un hecho).

No ha necesitado el presidente electo estadounidense esperar al 20 de enero, cuando tomará oficialmente el poder, para demostrar que va en serio en sus amenazas contra México.

El anuncio lució tan contundente como inevitable: Ford informó este martes la cancelación de una inversión de mil 600 millones de dólares que estaba destinada a una nueva planta armadora de vehículos compactos en San Luis Potosí, estado ubicado en la región centro-norte de México.

En segundos y minutos, las reacciones de los mexicanos en redes sociales, medios de comunicación y conversaciones públicas fueron muchas y muy variadas, pero generalizando las puedo resumir en este comentario hecho por un cibernauta en la edición digital de un periódico del norte de México:

“Una vergüenza que Ford se deje intimidar socavando incluso sus propias conveniencias. He decidido cambiar lo que sería una camioneta Ford y comprar mejor un auto VW no fabricado en EU. Es una pena que los americanos vayan a gobernarse por un mentiroso, intervencionista, autoritario”.

En San Luis Potosí, ciudadanos y diputados locales exigieron sancionar a Ford ejemplarmente, por echarse para atrás y doblegarse ante las presiones de Trump (cosa que, evidentemente, Ford no acepta).

Más allá del triunfo inicial que esta medida representa para Trump y sus intenciones egoístas de encerrarse en su propio mundo, anticipo que esta agresión a los mexicanos (porque lo es, una agresión) podría traer algunos efectos positivos, y los enlisto:

1. El que los mexicanos nos decidamos a buscar a verdaderos políticos que enfrenten con inteligencia y firmeza las locuras de Trump (en el 2018 habrá elecciones y no hay políticos creíbles, en serio, NO HAY).

2. El voltear a otros mercados como los asiáticos o europeos (¿quién dice que nacimos o vamos más lejos en un Ford?).

3. El tomar conciencia de que en este momento hay millones de inmigrantes mexicanos en peligro por Trump que requieren nuestra ayuda (si acá nos hace sufrir el tipo, ¡allá imagínense!).

Así que, mexicano del lado sur de la frontera con Estados Unidos, entendamos que hay situaciones para que nos indignemos, pero también hay situaciones para que actuemos.

¿Qué hacemos?

Luis Lara es un periodista mexicano con experiencia de 30 años en medios de comunicación digitales e impresos.