NORA ESTRADA

LATINO IN / LOS ÁNGELES
 

Muertos, boquetes en las calles “tragándose” autos, inundaciones, deslizamientos de lodo, casas dañadas, árboles y cables eléctricos derribados, es parte de lo que causó la llamada “tormenta monstruosa” que azotó el viernes por la tarde y noche el sur de California.

Incluso, en algunas zonas de Los Ángeles no se ha reestablecido la energía eléctrica que desde hace más de 24 horas dejó en penumbras a miles de habitantes de varias zonas.

Una de las muertes se registró en el cruce de Sepúlveda y Burbank, en Sherman Oaks, cuando un hombre de 55 años hizo contacto con cables de energía eléctrica.

Una persona más murió ahogada dentro de su auto que fue cubierto por el agua en una autopista del área de Victorville, según el Departamento de Bomberos del Condado de San Bernardino.

La intensa lluvia y los fuertes vientos de hasta 80 kilómetros por hora provocaron accidentes y cierres en las autopistas y principales arterias de la ciudad.

En algunos tramos de varias carreteras se reportaron inundaciones que dejaron atrapados a autos y a automovilistas que tuvieron que ser rescatados por los bomberos.

VIVE PARA CONTARLO

Pero el mayor susto fue el que se llevó una mujer que iba conduciendo su auto en el área de Studio City, y de repente se la “tragó” la tierra con todo y auto porque justo cuando iba circulando por la calle se abrió un boquete de unos 8×8 metros y 6 metros de profundidad.

La mujer logró salir de su carro para pedir auxilio. Minutos después fue rescatada por los bomberos, que colocaron una escalera para lograr sacarla del hoyo que empezaba a hundirse más y llenarse de agua.

A los pocos minutos de que la sacaron, otro carro que había quedado con una llanta sumida en el boquete finalmente se deslizó al fondo.

En Westwood, unos 16 estudiantes de la UCLA que vivían en departamentos fueron evacuados porque un enorme árbol cayó sobre el techo del edificio, abriendo un boquete.

Un estudiante contó que el tronco del enorme árbol quedó a unas tres pulgadas de donde se encontraba descansando en el momento del accidente.

Cientos de habitantes de las partes montañosas, como Duarte y Santa Clarita, entre otras, fueron evacuados por peligro de inundaciones y deslizamientos grandes de lodo.

Cientos de indigentes que no hicieron caso de las recomendaciones de las autoridades de retirarse de los márgenes de ríos y canales perdieron sus pocas pertenencias y tuvieron que ser rescatados.

Aunque la lluvia cesó por unas horas en la mayor parte del condado de Los Ángeles, se espera que continúe en las próximas horas, por lo que la alerta no ha sido retirada.