NORA ESTRADA

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Ser “dreamer” y luchar por su familia y por los inmigrantes no fue suficiente para que la argentina Daniela Vargas evitara ser detenida.

La detención de Vargas, originaria de Córdoba, Argentina, ocurrió este miércoles momentos después de haber dado una conferencia de prensa en la que abogó por los derechos de los inmigrantes y por su familia arrestada.

Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mississippi se llevaron a la joven de 22 años, quien por varios días permaneció escondida desde el momento en que arrestaron a su padre y a su hermano.

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Con el arresto de Vargas ya son cuando menos tres los soñadores detenidos en Estados Unidos.

De acuerdo al diario La Nación, de Argentina, Daniela tenía sólo 7 años cuando su familia dejó Córdoba en medio de la fuerte crisis económica que estalló con el crack financiero de fines del 2001. 

Los Vargas llegaron a Estados Unidos con visas de turistas y, cuando los documentos expiraron, decidieron quedarse. Luego los padres se divorciaron.

Al haber llegado cuando era una niña, Daniela calificó para el programa de acción diferida que el gobierno de Barack Obama implementó por decreto para los jóvenes indocumentados conocidos como “dreamers”. 

Vargas se inscribió en el programa, que otorga un permiso de residencia y de trabajo temporal. 

Ese permiso ya expiró, y Vargas espera aún la aprobación de la renovación.

“Hoy, mi padre y mi hermano esperan la deportación mientras continúo peleando esta batalla como una ‘dreamer’ para ayudar a contribuir a este país, que siento que es mi país”, dijo Vargas en una conferencia organizada por abogados pro inmigrantes, iglesias y la Alianza por los Derechos de los Migrantes de Mississippi.

La intención de la chica era llamar la atención sobre las familias afectadas por la deportación.

El hermano y padre de Vargas fueron detenidos afuera de su casa por agentes del ICE en febrero.

En ese momento, la joven se escondió en el armario y, cuando fue descubierta por agentes, fue esposada y luego liberada.

Antes de ser detenida este miércoles, Vargas dijo que planeaba mudarse del estado con su madre y perseguir su sueño de ser profesora universitaria de matemáticas.

“Ahora, no estoy tan segura de que mi sueño continúe desarrollándose”, comentó en su discurso.

“Un camino para la ciudadanía es necesario para los receptores de DACA, pero también para los otros 11 millones de personas indocumentadas con sueños”.

La representante legal de Vargas, Abby Peterson, dijo a varios medios de comunicación que el permiso de residencia que le otorgó el programa DACA está caducado, pero la renovación está en trámite, por lo que no se le debería de arrestar.

Vargas es una de los 750 mil jóvenes inmigrantes protegidos bajo el Programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA).

La abogada agregó que su representada no tiene antecedentes penales, pero sí tuvo infracciones de tráfico menores.

OTROS CASOS DE SOÑADORES

– El 10 de febrero fue detenido Daniel Ramírez Medina por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que se presentaron en la vivienda en Seattle, Washington, para arrestar a su padre.

El soñador sigue arrestado en un centro de detención federal en Tacoma.

Ramírez Medina tiene cita en una Corte Federal el 8 de marzo.

– El 19 de febrero fue detenido Jesús Alonso Arriola Robles, de 22 años y originario de México.

La familia del soñador denunció su desaparición cuando no regresó luego de salir de Los Ángeles rumbo a San Diego para darle un aventón a un amigo.

Durante el viaje, los jóvenes fueron detenidos en una revisión de la Patrulla Fronteriza y, luego de que los agentes descubrieron que el amigo de Jesús era indocumentado, Arriola Robles fue acusado de presunto tráfico de indocumentados.

Familiares de Arriola Robles reconocieron que el joven aceptó llevar a su amigo de Los Ángeles a San Diego a cambio de 500 dólares, pero que desconocía que aquél fuera indocumentado.

El abogado de Arriola Robles, Joseph Porta, se quejó de que las autoridades migratorias evadieron informar sobre la localización de su defendido, quien de San Diego fue trasladado en cuestión de días a un centro de detención en Arizona, y luego a otro en Atlanta, Georgia.