Alicia Alarcón

LATINO IN / Los Ángeles

No todo mundo lo sabe, pero Yorba Linda es una ciudad de grandes mansiones, jardines manicurados y arboledas en los patios. Pertenece al Condado de Orange, uno de los más prósperos de California.

Ahí fue el encuentro con Carlos Wong, en una de sus casas. El originario de Mexicali, Baja California, sin tener un centavo, logró adquirir su primer McDonald’s a una edad muy temprana.

En la actualidad, es dueño de ocho y asegura que pronto agregará otros dos a su portafolio de franquicias.

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Vestido con un traje beige, que contrasta con su tez morena, pañuelo en la solapa y una hilera de dientes blanquísimos, comenta sobre sus comienzos. 

“Yo era uno de esos chiquillos que limpiaban las mesas, barrían el piso, sacaban la basura de un McDonald’s”, explica.

“Ése fue mi primer trabajo, y además del trabajo también tenía que ir a la escuela”.

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La rutina del ahora empresario no fue siempre así. Sus primeros años fueron de una economía holgada. Su padre, oriundo de China, fue un próspero empresario y su madre, una mujer dedicada al hogar.

Todo cambió un día cuando su padre perdió todo a causa de los manejos deshonestos de su hombre de confianza.

La familia emigró a Los Ángeles y, al poco tiempo, falleció su madre víctima de cáncer.

“Mi hermana Gabriela se convirtió en nuestra madre. Ella nos cuidó, nos ayudó a salir adelante. Por eso la trato como a una madre, mientras que yo viva a mi hermana nunca le va a faltar nada”, dice con afecto.

“El ser agradecido para mí es un valor muy importante. Ser malagradecido para mí es como un pecado capital”.

– ¿Cómo adquiriste tu primer McDonald’s?

“Sin dinero, pero con mucha fe. Fui muy tesonero. La mayoría de la gente piensa que necesita mucho dinero para poner un negocio. Quieren hacerlo pero les asusta la idea, se desaniman muy fácilmente. 

“Yo, lo que les digo, es que antes de iniciar cualquier negocio primero deben de conocerlo muy bien. A mí me tomó 8 años conocer todos los aspectos del negocio, desde barrer, ser cajero, cocinero y luego administrador”.

UN DESPIDO INJUSTIFICADO LE ABRIÓ LAS PUERTAS

“Mi oportunidad llegó cuando mi jefe inmediato me despidió, y yo lo que hice fue ir más arriba que él.

“Llegué hasta las oficinas principales de la corporación y me presenté ante ellos, les dije que yo quería abrir mi propio McDonald’s, pero que no tenía dinero para hacerlo.

“Algo debieron de haber visto en mí, tal vez las ganas y mis conocimientos del negocio. Me ofrecieron un plan que acepté de inmediato.

“‘Vas a tener tu propio McDonald’s en Nueva York y la franquicia la vas a pagar en abonos'”.

“Yo no conocía Nueva York, pero eso no me importó. Yo dije ‘me voy a Nueva York’. El plan consistía en producir lo suficiente para cubrir salarios y cubrir el pago de la franquicia.

“Trabajé durante cinco años los siete días de la semana. No me compré ni una cama en ese tiempo, dormía en el suelo, mis trabajadores vivían mejor que yo.

“Todo lo que sacaba al principio, apenas me alcanzaba para pagar salarios y cubrir la mensualidad. Y poco a poco el negocio fue mejorando”.

– ¿Cómo se puede conseguir una franquicia de McDonald’s?

“Hay un proceso, pero en términos generales la corporación es la que designa el lugar.

“La persona debe estar dispuesta a aprender todos los aspectos del negocio y ser voluntario durante un año y el promedio de inversión es de medio millón de dólares.

EL SECRETO ESTÁ EN LA CONSTANCIA

Ha conocido a muchas personas que al primer problema o dificultad se desaniman, continúa Wong.

“Se deprimen, empiezan a culpar a todo el mundo de su fracaso y no se dan cuenta de que fueron ellos los que fallaron.

“No tuvieron la constancia, ni perseveraron en lo que querían. Para mí la constancia es clave para lograr lo que uno se propone”.

La vida austera que llevó Wong cambió cuando adquirió el segundo McDonald’s, al que le siguió un tercero hasta llegar al número ocho. 

“Mi mayor alegría es compartir lo que tengo con mis hermanos y tener varias casas donde ellos puedan llegar”, comenta.

Wong tiene casas en Los Angeles, Nueva York y Cancún.

ADEMÁS DE EMPRESARIO, MÉDICO

El ser millonario y próspero dueño de negocios no fue suficiente para Wong, ya que sentía que algo le faltaba.

“Uno de mis sueños siempre fue el de ser médico. Y me propuse estudiar medicina en México.

“Me tomó muchos años, porque siempre ando viajando, pero lo logré y cuando estoy en Cancún practico la medicina”, expresa.

“Tengo mis pacientes, no cobro nada y uno de mis proyectos es establecer una clínica médica gratuita. Hay mucha gente necesitada en Cancún”.