LUIS LARA

LATINO IN / ESPECIAL

“Yo soy en gran medida un ambientalista, créanme, pero (las regulaciones) es algo fuera de control”, con estas palabras selló Donald Trump este martes sus nuevas medidas para hacer más laxas las normas ambientales e impuestos.

Primero, el Presidente de EU se reunió en la Casa Blanca con directivos de las principales compañías automotrices estadounidenses General Motors, Ford y Fiat-Chrysler.

De acuerdo a medios estadounidenses e internacionales, a los líderes de las compañías les dijo que va a reducir impuestos y regulaciones innecesarias para que cualquier tipo de empresa que quiera hacer negocios tenga facilidades para instalarse rápidamente en EU y crear empleos.

Posteriormente, Trump también firmó dos órdenes ejecutivas para revivir los proyectos de construcción de dos polémicos oleoductos, el Keystone XL y Dakota Access, que la administración de Barack Obama frenó para evitar daños al medio ambiente.

Donald Trump firmó este martes órdenes ejecutivas para construir dos oleoductos cuestionados por ecologistas. (Foto: Twitter)
Trump dijo que las obras se realizarán luego de renegociar las condiciones.

“Veremos si podemos construir ese oleoducto, (habrá) muchos empleos, 28 mil estupendos empleos de construcción”, expresó el Mandatario.

El bloqueo de Keystone, un oleoducto que transportaría petróleo desde Canadá hasta el Golfo de México, fue un triunfo del movimiento ecologista tras años de batalla, señaló el diario español El País.

La compañía TransCanada lo presentó en 2008 y salió adelante en el Congreso en 2014, pero Obama lo vetó.

El Dakota Access, que movilizó a la tribu sioux de Dakota del Norte, se frenó por decisión de Obama en septiembre, a la espera de cómo el caso avanzaba en los tribunales, agregó el diario español.

Los detractores del Keystone, que implica ampliar en mil 900 kilómetros la tubería hasta sumar más de 2 mil 700, argumentan que el petróleo que se transporta resulta muy contaminante y que, además, la obra  atravesaría espacios protegidos y aumenta la dependencia de las energías fósiles, indicó El País.

Los defensores del oleoducto esgrimen las decenas de miles de empleos que se crearán y la energía más barata para las empresas.