NORA ESTRADA

LATINO IN / LOS ÁNGELES

Devastados, pero no derrotados, así reaccionaron instituciones pro inmigrantes y beneficiarios del Programa de Estatus de Protección Temporal (TPS) que este lunes fue cancelado por la administración de Donald Trump.

Los originarios del país centroamericano recibieron los beneficios del programa hace 17 años debido a la violencia registrada en ese país.

Actualmente, unos 260 mil salvadoreños y sus casi 200 mil descendientes ciudadanos se benefician del TPS.

Unos 200 mil salvadoreños tienen 18 meses para dejar voluntariamente el país.

El Centro de Recursos Centroamericano-Los Ángeles (CARECEN-LA) condenó la decisión de Trump.

“Una vez más utiliza a los centroamericanos y a otros migrantes como chivos expiatorios para sembrar más xenofobia. Esa es una característica fundamental de esta administración.

“Los Ángeles es hogar de más beneficiarios del TPS que cualquier otra área, con más de 30 mil que contribuyen en el aspecto económico, social y cultural de la ciudad”, dice un comunicado difundido por CARECEN-LA”.

La organización aseguró que los titulares del TPS, sus familiares y sus aliados no permitirán que la actual administración suspenda la vida de cientos de miles de personas que acaban de recibir un aviso de desalojo para abandonar o enfrentar la expulsión forzosa, después de establecer familias, carreras, convertirse en propietarios y consolidar raíces en los Estados Unidos.

“Estamos devastados por esta decisión, pero continuaremos luchando y encontraremos soluciones permanentes”, dijo Martha Arévalo, directora ejecutiva de CARECEN.

“Ahora haremos que sea aún más claro para los miembros del Congreso, republicanos y demócratas por igual, que este Gobierno necesita asumir la responsabilidad de sus políticas migratorias y de inmigración fallidas hacia El Salvador, que durante muchos años han causado violencia e inestabilidad en El Salvador.

“Instamos al Congreso a que apruebe una legislación con un camino hacia la residencia legal permanente para los titulares del TPS”.

LUCHARÁN PARA QUEDARSE

Por su parte, Benjamin Zepeda, hijo de beneficiarios del TPS, afirmó que tienen 18 meses para luchar.

“Todavía tenemos más de un año para seguir luchando, y creo que todavía tenemos una oportunidad. Ya he estado luchando para salvar el programa TPS junto con mis padres, y otras familias. Estoy más preparado que nunca para participar en la campaña para obtener la residencia permanente para mis padres y todos los demás titulares de TPS”, manifestó Zepeda.