NORA ESTRADA

LATINO IN / LOS ÁNGELES

En momentos en que ser “dreamer” en USA es sinónimo de riesgo, Los Tucanes invitan a soñar en grande para que los logros sean grandes.

La agrupación se formó en 1987 en Tijuana con inmigrantes provenientes de varias rancherías de México que llegaron a la frontera en busca de una mejor calidad de vida.

Los Tucanes de Tijuana y Delia Orjuela

Recientemente comentaron que mantienen vivo el sueño que desde que se formaron los mantiene con hambre de mantener el éxito que hace décadas empezaron a conocer con temas como “La Chona”, “La Chica Sexy”, “El Tucanazo” y “El Papá de Los Pollitos”, entre otros.

Los Tucanes son liderados por Mario Quintero, de Las Huacapas, Sinaloa, primera voz, bajo sexto y compositor, junto a David Servin, de Silao, Guanajuato; quien toca las percusiones; y Gustavo Labrada, de Culiacán, Sinaloa, quien se encarga de la batería.

El único tijuanense, Tomás Herrera, toca el bajo eléctrico, y Alfredo González, de Jerez, Zacatecas, se encarga de la segunda voz y del acordeón.

LOS TUCANES DE TIJUANA

La banda, que se ha ganado portadas de medios estadounidenses como LA Times, San Diego Tribune, Newsweek, U.S. Week, People y The New York Times, entre otros, se destaca por interpretar temas de amor, cumbias y corridos bravíos.

Quintero dice que las claves para mantenerse en el gusto del público son varias, entre las que sobresalen: disciplina, pasión, aprender de los errores, evitar tentaciones y, sobre todo, soñar.

“Trabajar mucho, mucha disciplina, mucha flexibilidad, mucha pasión por esto, y creo que Dios nos ha ayudado a tomar las decisiones correctas, y hemos aprendido de los mismos errores que hemos cometido, y hemos aprendido que hasta a lo negativo le encontramos el lado positivo, y gracias a Dios, aquí estamos y siempre llevando la música a todos lados.

“Creo que el secreto es eso, mucha pasión por tu trabajo, como todos sabemos, en este trabajo hay muchas tentaciones, creo que es bien importante saber decir ‘no’ en los momentos adecuados”.

Afirma que, a tres décadas de su formación, ya le “agarraron”  el secreto a la profesión.

“Y hemos salido adelante a base de esfuerzo, dedicación, y de mucha fe en sí mismos, y principalmente el respeto entre nosotros mismos. ¡La música es nuestra bendición!”,  asegura el líder de la banda.

Quintero cuenta que llegó a Tijuana a los 12 años de edad, solo y sin nada, a picar piedra desde cero, pero con el sueño de salir adelante en la música.

“Yo llegué a Tijuana solo a los 12 años, mis padres allá en el rancho, y siempre tuve mi mente bien enfocada: ‘yo quiero ser músico’, ‘quiero cantar’, ‘quiero escribir música’, ‘quiero tener mi agrupación’, y ‘quiero salir adelante para sacar adelante a mis papás y darles lo que nunca tuvimos’.

“Y no tenía nada, solamente sueños, empecé de cero, de poco a poquito, al igual que mis compañeros, y hemos logrado a lo mejor más de lo que soñamos. Hay que soñar en grande para que los logros sean en grande”, expresa.

Pero, ¿de qué se arrepienten los integrantes de Los Tucanes de Tijuana?

Quintero acepta que se arrepiente de no haberse preparado en la universidad.

“(A los jóvenes) les recomendamos que aprovechen la nueva tecnología, que se preparen académicamente”, dice. “Es bien importante estudiar, nosotros venimos de la nada, de la sierra, pero bendito Dios nos dio la oportunidad de aprender un poco música y vivir de la música”.

Confiesa que cuando era adolescente pensaba que no necesitaba ir a una escuela para prepararse.

“No alcanzaba a comprender lo importante que es prepararse”, dice. “Afortunadamente nos ha ido bien, pero ahora que hemos conocido lo que realmente son los negocios, nos damos cuenta que nos hizo falta mucho la escuela”.

Quintero reafirma que su principal consejo para los jóvenes es que se preparen académicamente.

“Y que siempre sueñen en grande para que sus logros sean en grande, pero no solamente basta con soñar las cosas, sino hay que aplicarlas, hay que trabajar, hay que prepararse”, señala.