Los Angeles.- Los braceros ya tienen una estatua que los honra y reconoce su contribución a Estados Unidos entre 1942 y 1964 cuando dejaron a sus familias en México para trabajar en los campos de este país.

La estatua está ubicada en la Plaza del Migrante, en la esquina de la avenida César Chávez y la calle Spring, muy cerca de La Placita Oliera.

La develaron se llevó a cabo la noche del domingo pasado durante un evento musical de Los Cadetes de Linares y Los Rieleros del Norte, cuyos temas fueron del gusto de los braceros.

También participo Otzomatli y Don Pedro Rivera, quien dijo que fue uno de los más de cuatro millones de mexicanos que laboraron en las pizcas.

“Este reconocimiento a los braceros es una hermosura porque el campesino es el que viene a trabajar duramente. Yo tenía 19 años. Fue el 10 de abril de 1966 fue cuando crucé. Luego me fui a Mendota, California, y ahí viví como un año trabajando en las pizcas de melón y otras frutas, luego regresé por la familia para volver a Estados Unidos  a finales de 1968, y Jenni nació en 1969.

“En aquel entonces pagaban un dólar por el surco, y la hora la pagaban a 1.19 centavos de dólar”, contó. “Es por eso que para mí esta estatua representa mucho para millones de hombres que de sol a sol dieron sus mejores años de vida a este país”.

El concejal de Los Angeles, José Huízar, dijo que se trata de un testimonio que recordará a las nuevas generaciones el importante rol que interpretaron más de cuatro millones de mexicanos que amparados bajo el Programa Bracero que en esa época los entonces presidentes Franklin Roosevelt, de Estados Unidos, y Manuel Avila Camacho, de México, instituyeron.

“Queremos reconocer, honrar y darle dignidad y respeto a esos más de cuatro millones de hombres que trabajaron con muchos sacrificios en este Programa Bracero. Aquí en Estados Unidos era una época de la que casi ya nadie habla al respecto, nadie habla del programa, nadie sabe de los braceros. Es hora de darle este reconocimiento a los braceros, de darles las gracias por lo que hicieron por este país.

“Es muy importante para nosotros hacer esto, y para mi algo muy importante  porque mi padre y mis tíos eran braceros, y por eso conozco de cerca los sacrificios que esos hombres hicieron, como el dejar a su familia en México, el trabajar bajo los intensos rayos del sol, el sufrir humillaciones de patrones, el doblegar su dignidad, en fin…”, comentó Huízar, uno de los impulsores de la estatua e hijo y sobrino de braceros.

La estatua de bronce mide 19 pies de alto y representa a un campesino que deja a su familia y su tierra natal.