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Apenas el miércoles el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, apareció públicamente para defender el gasolinazo, y horas después cundieron protestas y actos vandálicos en varios estados del país, que continuaron hasta este jueves por la noche.

“Apelo a la comprensión de la sociedad. Apelo a que la sociedad escuche los motivos y las razones que el Gobierno ha venido exponiendo del porqué esta decisión que, de no haberse tomado, debo decir, serían aún más dolorosos los efectos y las consecuencias”, dijo el miércoles Peña Nieto.

A partir del 1 de enero entraron en vigor alzas de hasta el 23 por ciento en las gasolinas en México, lo que se agrega a la devaluación del peso ante el dólar y a las amenazas de Donald Trump para que empresas lleven empleos a EU y no a México.

Enrique Peña Nieto dijo que el gasolinazo fue doloroso, pero inevitable.

En redes sociales y medios de comunicación, la mayoría de los ciudadanos manifiestan indignación contra Peña Nieto y los políticos mexicanos en general, ya que consideran que se afecta al pueblo con el gasolinazo mientras crecen la corrupción e impunidad.

Horas después de la defensa de Peña Nieto, se registraron decenas de actos vandálicos y saqueos en tiendas y centros comerciales de la Ciudad de México y el Estado de México.

Este jueves por la tarde, una manifestación pacífica de miles de personas en el norteño estado de Nuevo León culminó en destrozos a vitrales y puertas del Palacio de Gobierno.

Manifestantes atribuyeron la violencia a grupos ajenos de reventadores que presuntamente pretenden desacreditar las protestas.

También en Nuevo León se registraron saqueos y destrozos en tiendas y un supermercado.

Decenas de negocios habían cerrado este jueves por la tarde anticipando los disturbios.