NORA ESTRADA

LATINO IN / LOS ÁNGELES

A lo largo y ancho de Estados Unidos se realizaron marchas en el Día del Trabajo para manifestarse contra las acciones de la administración del Presidente Donald Trump, pero en algunas hubo brotes de violencia por enfrentamientos con grupos partidarios del mandatario.

En Los Ángeles, miles de latinos, estadounidenses, coreanos, filipinos y europeos de todos los estratos sociales participaron en la llamada “Marcha Resiste Los Ángeles” para exigir mejoras en la educación, derechos humanos y salud, y dignidad, respeto, comprensión y justicia para los inmigrantes.

Más de 100 organizaciones marcharon bajo un intenso sol de 30 grados centígrados (86 Fahrenheit) desde diferentes puntos de la ciudad hasta el Ayuntamiento de Los Ángeles, donde se llenaron hasta unas ocho cuadras a todo lo ancho.

La Policía de Los Ángeles informó que el saldo rojo fue de sólo dos detenciones, una de ellas de un hombre que quemó una bandera estadounidense.

“Queremos justicia, ahora!”, “No al muro”, “No a la división de familias”, “Aquí estamos y no nos vamos”, “No más deportaciones”, “Basta que infundan miedo”, “No somos delincuentes, ni criminales, somos seres humanos con valores”, y “Pura paja habla este maje”, fueron las frases, acompañadas de fotos de Trump, que se veían en pancartas de los manifestantes.

Algunos de los latinos participantes que acudieron al llamado con sus familias no controlaron las lágrimas cuando hablaron con LATINO IN.

Portando un cartel con la leyenda “Un Alto a las Redadas” y con uno de sus tres hijos en hombros, José Romero, originario de la Ciudad de México, dijo:

“Pedimos respeto, y…”, expresó Romero con la voz entrecortada mientras se limpiaba los ojos llorosos. “… que no nos discriminen”.

Y las hermanas adolescentes, Angélica y Diana Chávez, de 13 y 10 años, no fueron a la escuela para participar en el movimiento.

“Es un día que creemos que es nuestro derecho estar aquí porque queremos luchar, como todas estas personas, a luchar por los derechos de los inmigrantes porque ya mi padre fue deportado una vez cuando yo tenía tres años, ya regresó, pero nos da miedo de que lo vuelvan a regresar, dijo Angélica. 

“Y no me gustaría que otros niños sintieran lo que yo sentí a mis tres años de vivir sin mi papá por varios años”.

La estudiante Vanessa López, quien llegó portando una bandera mexicana y era acompañada de unos 40 estudiantes representando a la organización IDEAS de la UCLA, dijo que en su institución existen unos 700 estudiantes que están en el limbo migratorio porque no son elegibles para el programa DACA.

“La lucha tiene que seguir, porque el DACA es muy limitado, muchos quedan fuera de este programa, queremos pelear por un programa que sea más inclusivo”, dijo la chica que nació en Nayarit, México, pero llegó a Estados Unidos a los 11 años.

Lucía Santiago, de la Ciudad de México, dijo que junto con un grupo de amigos exigen el alto a los planes de la construcción del muro entre Mexico y Estados Unidos.

“No nos importa estar aquí desde las 9 de la mañana bajo este solazo porque estamos aquí porque no queremos ese muro, esa pared que no servirá de nada. Queremos que no se gaste en algo inútil, mejor que inviertan en educación”, expresó.

Por su parte, Nancy Zúñiga, que apoya una organización que apoya a jornaleros, vendedores ambulantes y empleadas domésticas, añadió que están en contra de la administración racista y fascista de Trump.