NORA ESTRADA
LATINO IN / LOS ÁNGELES

Lágrimas inevitables, abrazos efusivos, voces entrecortadas y expresiones de incredulidad predominaron este martes durante el reencuentro de más de 100 padres y madres de familia con sus hijos, quienes dejaron todo hace décadas en México en busca de una vida mejor en Estados Unidos.

“¿Dónde están, mi’jos? Llegó papi de Puebla”, gritó emocionado Estanislao Avillan al abrazar a dos de sus hijos mientras sostenía una fotografía de su esposa ya fallecida.

Estanislao se abría paso en busca de Miguel y Salvador Avillan Rojas en medio de decenas de padres que igual que él llegaron a Los Ángeles procedentes de Puebla, como parte de la tercera edición del Programa Reunificación Familiar “Raíces de Puebla”.

Tras 27 años sin verlos, Estanislao Avillan, de 80 años, se reunió con sus hijos Miguel y Salvador, en Los Ángeles.
 
 “(Siento) harto gusto. ¡Se me abrió el corazón!”, exclamó el mexicano de 80 años cuando se le preguntó lo que sentía al abrazar a sus hijos, a quienes no veía desde hace 27 años.

“Es uno de los momentos más bonitos”, agregó Miguel mientras su hermano, quien sostenía flores de bienvenida, se dedicaba a apapachar a su padre.

“No hay palabras, no hay palabras para decir lo que se siente”, dijo Salvador totalmente emocionado.

El reencuentro de padres y madres de Puebla con sus hijos inmigrantes, quienes por su estatus migratorio no pueden salir de Estados Unidos, se realizó en el Consulado General de México en Los Ángeles.

La Oficina de Representación del Gobierno del Estado de Puebla “Mi Casa Es Puebla” hizo posible lo que muchos consideraron “un milagro”.

“Cuando salí de Puebla pensé que nunca más iba a volver a ver a mi mamá. Tenerla aquí y abrazarla es un milagro”, comentó Benita Escalona mientras sostenía entre sus brazos a su progenitora de 80 años.

Dijo que hace 8 años se despidió de su madre en Tecali de Herrara, Puebla.

“Tengo mucha alegría”, dijo con la voz entrecortada la residente del centro de Los Ángeles. “Va a conocer a nietos y bisnietos, es una bendición”.

El director de “Mi Casa Es Puebla”, Ricardo Herrera, dijo que, de los 102 padres y madres beneficiados, a 99 les otorgaron una visa para ingresar a Estados Unidos por 10 años.

“A los otros (tres) les dieron un permiso temporal, pero (en este viaje) todos podrán disfrutar con sus familiares en Los Ángeles durante 20 días”, informó.

“Esta es una iniciativa del gobernador de Puebla, Rafael Moreno, que conoce las necesidades de los migrantes poblanos en esta ciudad”.

El Programa de Reunificación Familiar del Gobierno del Estado de Puebla promueve el reencuentro de las familias separadas a través de la gestión y el pago del trámite de visa de los familiares, así como el traslado aéreo redondo México-Los Ángeles.

Engracia Ríos llegó procedente de Houston, para reunirse con su hermana Iris que vive en Bakersfield, California, a dos horas de Los Ángeles, para recibir a sus papás, a quienes no veían desde hace 22 años.

“Todo esto es maravilloso. Todos estamos muy contentos. Es algo muy especial porque no lo esperábamos de esta manera. La tristeza de que se nos vayan sin volver a verlos desapareció. Ahora los tenemos aquí… es muy bonito lo que se siente”, dijo la residente de Texas.

Su hermana Iris dijo que tenía sentimientos encontrados.

Iris Ríos, quien vive en California, le presentará a su padre de 83 años a 17 nietos y 10 bisnietos.

“(Siento) gusto y tristeza a la vez por verlos ya acabaditos”, comentó sollozando y abrazando a su padre de 83 años. “Va a conocer a 17 nietos y 10 bisnietos”.

Margarita Hernández, de Tehuacán, Puebla, dijo que está muy agradecida de poder reunirse con su hija Marcelina y celebrar con ella un cumpleaños luego de tanto tiempo.

“Tengo 18 años de no verla y hasta hoy tuve la oportunidad de ver a mi hija. Estoy bien contenta, bien feliz, voy a estar ahora con ella en su cumpleaños.

El día 2 de enero voy a estar con ella”, expresó entre llanto y sonrisas.

“Gracias al Gobernador que nos echó la mano para poder visitar a nuestras familias, estoy bien contenta y bien agradecida. Voy a conocer a mis nietos en persona, siempre los veía en fotos”, dijo.

Marcelina Luna estalló en llanto de alegría al ver a su mamá Margarita Hernández, tras 18 años.